viernes, 8 de febrero de 2008

“La música sirve para poner en común los sueños y entender que no estamos solos”

Ismael Serrano es uno de esos cantautores de la vieja escuela; de los que cogen la guitarra para denunciar que lo que ven no les gusta y para compartir con su público el sueño de que otro mundo es posible. Este jueves llega al Teatro Principal de Zaragoza para presentar su último trabajo "Sueños de un hombre despierto".

Zaragoza.- Ha pasado una década desde que Ismael Serrano saltara al panorama musical español con su trabajo "Atrapados en Azul" que sacudió la conciencia de muchos con su canción "Papá cuéntame otra vez". De esta manera, el artista vallecano recuperaba la tradición del cantautor que con una guitarra pretende cambiar el mundo. Diez años y siete discos después, Ismael Serrano vuelve a Zaragoza, al Teatro Principal, para presentar "Sueños de un hombre despierto" en donde recupera sus sonidos originales y los temas de revolución, amor y amistad que han trazado su carrera.

Pregunta.- ¿Cómo va a ser el recital que se va a poder disfrutar este jueves en el Teatro Principal?
Respuesta.- Lo primero es que presentamos un nuevo disco, el séptimo de mi carrera, con nuevas canciones las que en gran medida conformarán el repertorio, aunque inevitablemente también cantaremos canciones de otros trabajos. El concierto va a ser muy cercano; somos pocos músicos encima del escenario, sólo cuatro músicos, porque le quería dar esa cercanía y esa crudeza que también tiene este disco. El empeño era hacerlo todo muy acústico, muy elemental. Y luego también era darle al directo un carácter teatral a la apuesta en escena, donde tenemos un atrezzo muy sencillo pero semi-teatral en el sentido de que trata de recrear una ciudad soñada en la que los músicos somos los anfitriones. Además, el concierto está guionizado porque a mí me gusta no solamente cantar canciones sino también contar historias, buscar la complicidad con el público y la interacción con los músicos.

P.- Esas historias que va a narrar en el concierto, ¿tienen que ver con los sueños que cuenta en su último disco?
R.- Sí, tienen mucho que ver. De hecho, muchas historias que suelo contar en los conciertos terminan convirtiéndose en canción. Tiene el cantautor mucho de cuentacuentos porque el cantautor nace de la tradición de los juglares que hacían la crónica social y sentimental del mundo que les tocaba vivir. Muchas veces lo hacían a través de historias, que servían para denunciar y para entender el mundo en que les tocaba habitar.

P.- ¿Han cambiado sus sueños desde que sacó su primer disco “Atrapados en azul” en 1997?
R.- Los sueños en cierto modo son muy parecidos; las convicciones ideológicas que uno pueda tener, las utopías que a uno le siguen acompañando son aquellas que me llevaron a agarrar la guitarra en un primer momento. Quizás, lo que uno reivindica más que nunca es un poco de calma para poder reparar en los detalles. Es un momento en el que el ritmo frenético, el modelo de vida que se nos impone, apenas nos deja espacios de tranquilidad para sincronizarnos con el entorno más inmediato y con la gente que nos rodea. Quizás en la música he encontrado ese espacio de encuentro para mirarnos unos a otros y poder poner en común ciertas cosas que esta sociedad atomizada no nos deja hacer.

P.- ¿Y cómo se hace para combinar ese estar en los sueños y vivir tan pegado a los temas de la actualidad que trata en sus canciones?
R.- Porque yo hablo de esos sueños que se hacen pegados a la realidad, de esos sueños que son certeza de futuro, no de esas ilusiones que uno mira en la lejanía y espera, resignado, que vengan a visitarnos. Hablo de esos sueños que son motores de vida. Creo que lo que define al ser humano es esa ambición por mejorar el entorno, para mejorar la sociedad; esa exigencia de un mundo mejor que creo que es más compartida de lo que creemos.

P.- Vuelve a tratar los temas de revolución, amor y amistad que han marcado toda su carrera pero hay un regreso a la sencillez de los primeros discos.
R.- Sí, era una apuesta clara en lo musical hacer un disco muy acústico y volver a las esencias. Después de la experimentación que, dentro de mis limitaciones, había en anteriores trabajos, me apetecía volver a los sonidos reales, con toda la banda tocando a la vez en el estudio. En cuanto a los temas, hay ciertas constantes que son recurrentes en mis canciones porque creo que siguen teniendo vigencia ciertos sueños y porque creo que no está de más recordar las cosas importantes en tiempos en los que el olvido se impone sistemáticamente como mecanismo de supervivencia. Creo que es necesario hacer memoria de las necesidades reales en un entorno en que se nos generan necesidades artificiales de manera constante.

P.- Siempre se ha dirigido a la generación de los jóvenes y en este último disco incluye una canción, “Somos”, dirigida a esas personas que dicen que se han olvidado de los sueños. ¿Cree que es así?
R.- Yo lo que digo es que somos una generación, como dice la canción, acorralada por la precariedad que nos ataca de diferentes ámbitos de nuestro vida, acorralada por un miedo que trata de aletargarnos y de aislarnos unos de otros. Yo, lejos de resignarme a que así sea, hago una declaración de principios en que reivindico ciertos principios que me parece necesarios para salir del letargo. Es decir, no creo en el tópicos que habla de una generación acomodaticia, que pasa de todo, sino que creo que, estando como está desencantada de ciertas cosas, sigue una búsqueda constante y sigue mirando la realidad desde una perspectiva crítica y con un nivel de exigencia alto. Siendo consciente del privilegio en el que vivo, no puedo perder la perspectiva de que aún queda mucho por hacer.

P.- Entonces, el mensaje es que sigue viéndose acompañado de gente que sueña.
R.- Sí. La gente sueña y sigue soñando lo que pasa es que en una sociedad en la que vivimos tan aislados no podemos poner en común esos sueños porque vivimos desincronizados unos con otros. La música sirve para que pongamos en común ciertas ideas que nos ayudarían a entender que no estamos solos.

P.- Entonces, ¿sigue con la convicción de que los sueños se pueden convertir en realidad?
R.- Sin duda, porque hablo de los sueños con certeza, como motor de vida, como realidad palpable y futura. A pesar de que el cambio es lento y aún quede mucho por hacer, creo que sí está en nuestras manos asumir la responsabilidad que nos toca, asumir el riesgo y el reto de estar vivos y poder transformar la realidad.

Javier Lasheras Muro

Link: http://www.aragondigital.es

No hay comentarios: