domingo, 21 de octubre de 2007

Ismael Serrano: "Los sueños son los que nos mantienen despiertos"

El cantautor madrileño ofrecerá el domingo, 21 de octubre, una actuación en el auditorio Baluarte de la capital foral a partir de las 20.00 horas. El precio de las entradas es de 29 euros en sala y 25 euros en palco

fernando f. garayoa


-¿Casandra es una manera de decir que todavía tienes esperanzas, en el más amplio de los sentidos, en la sociedad actual y su evolución?

-En la canción de Casandra hay un paralelismo entre la maldición de Casandra y la maldición de la opinión pública; sobre todo en los tiempos en los que estalla la guerra (de Irak). Sabíamos lo que iba a ocurrir, sabíamos que la guerra estaba basada en mentiras y que el mundo no iba a ser ni más justo ni mejor después de la guerra y nadie nos hizo caso. Es como la pobre Casandra, que sabiendo con certeza lo que iba a ocurrir tenía la maldición de no ser creída porque los dioses le había quitado el poder de la persuasión y nadie la escuchaba. En cierto modo, a la gente le pasa igual. Pero, como dice la canción, uno cree en Cassandra, cree en el ser humano, no pierde la fe. Porque si para algo sirve la música es para darse cuenta de que uno no está solo en el planteamiento de la cosas, para saberte acompañado.

-Al margen de Casandra también aparecen en este álbum Ícaro y Sísifo. ¿Qué te ha llevado, en esta colección de canciones, a poner sobre la mesa la tradición mitológica griega?

-Me di cuenta después de acabar las canciones de que nombraba a Ícaro o Sísifo, y yo creo que ha sido para quitarle el sentimiento trágico que algunos le quieren dar a la vida, en el sentido de tragedia clásica, de fatalismo o destino predeterminado. Hay una canción en este álbum que dice que "la excusa más cobarde es culpar al destino". Hay que ser conscientes de que tenemos la capacidad de agarrar las riendas de la vida y del planeta y llevarlos hacia donde queramos; asumiendo, eso sí, esa responsabilidad y ese riesgo... Creo que por eso aparecen todos esos mitos, personajes que consiguen burlar su maldición y al destino. Sísifo escapa de la piedra de la cima, Ícaro escapa de su isla y, por fin, alguien cree en Casandra.

-Naranjito, la Bruja Avería... otro tipo de personajes que también aparecen en una de las canciones de este disco, Sesión continua, y que muestran cierta nostalgia o que traen de nuevo a un primer plano el síndrome de Peter Pan, al que te aferrabas en trabajos anteriores.

-En esta ocasión no es tanto no querer crecer como el hecho de estar aterrado ante la fugacidad del tiempo, que pasa a toda hostia. Y recordar una parte de mi vida muy bonita, que era la vida en el barrio, esas primeras veces que nunca se olvidan. Cuando ir al cine era toda una aventura. Ciertos espacios que uno ha perdido porque ha crecido pero que, en cierto modo, también se están perdiendo en la vida cotidiana. Lugares de encuentro de los que la prisa que imponen estos tiempos apenas te deja disfrutar.

-La muerte digna, los inmigrantes, la problemática indígena... de nuevo Ismael Serrano hace un repaso al momento actual sacando los colores a la sociedad y no deja títere con cabeza...

-Se trata de recordar ciertas cosas que son importantes y que no siempre están en la agenda de los políticos, que a veces creen urgentes cosas que no lo son. Por ejemplo, si en América el desamparo es generalizado, en el caso de los pueblos indígenas es el extremo. Representan la crueldad que supone la globalización que apenas les deja espacio para desarrollar su cultura; además, son gente con la que tenemos una deuda muy grande. Ellos representan y son el ejemplo más claro de cosas urgentes que no podemos dejar porque están casi en peligro de extinción.

-En cuanto al título del disco, Sueños de un hombre despierto, ¿finalmente Ismael Serrano se da cuenta de que todo esto de lo que hablamos es en cierta manera utópico, que los sueños, sueños son?

La vida es sueño. Pero, finalmente, creo que era Galiano el que se preguntaba para qué sirve la utopía si nunca la alcanzamos; cada vez que damos un paso hacia ella, la utopía da otro en dirección contraria, cuanto más corremos ella más se aleja. ¿Para qué sirve la utopía? Para estar en movimiento. Los sueños, sueños son, pero al menos nos mantienen en movimiento, nos hacen estar despiertos, que es de lo que se trata. No hay que centrarse sólo en la parte de soñar sino en la de estar despierto en el sentido de estar atento a la realidad; ser permeable y no perder la esperanza.

-Esperemos no acabar como Casandra, cuyo final desgraciadamente también recuerda mucho a la realidad, ya que fue asesinada por celos.

-Por eso yo trato de reinventar el mito y salvar a Casandra de todo eso. Precisamente porque los dioses no escriben nuestro camino ni nuestro destino sino que somos nosotros mismos. Y hay que rebelarse contra esa fatalidad, que es lo pretende Casandra en la canción, rebelarse contra ese futuro que algunos auguran con una certeza absoluta.

-Habitantes de Alfa Centauro encuentran la sonda Voyager, de nuevo la vista atrás para retomar otro de tus mitos, el filme Blade Runner.

-Sí, en cierto modo es tratar de salir de uno mismo y pensar qué imagen podían tener unos extraterrestres que encuentran la sonda Voyager. Por aquello del disco de oro con las canciones de Mozart y de los Beatles que metieron dentro de la sonda con otras tantas cosas. Aquellos que las escucharan pensaría que el ser humano es algo maravilloso, que ha superado guerras y hambres y que debe estar en el cénit de la evolución y de la existencia, ¿no? Porque somos capaces de crear algo tan hermoso como esas canciones pero somos muy torpes en otras muchísimas cosas. Y me hacía gracia pensar cómo era esa imagen que damos al exterior y qué podría pensar un extraterrestre que se encuentra con la maravilla de esas canciones.

-¿Cuándo se calle el ruido descubriremos el sonido de la esperanza?

-Cuando se calle el ruido al menos podremos hablar unos con otros. Podremos valorar lo que es el silencio y la tranquilidad para reflexionar y observar la realidad sin ese murmullo que crispa y trata de enfrentarnos. Eso ya sería un comienzo, poder pensar sobre el mundo que habitamos; es lo que puede ayudar a recuperar la esperanza y la salud. n


Colaboraciones y aventuras discográficas

-Mercedes Sosa es la colaboración de lujo en este álbum, ¿cómo llegó Ismael Serrano a ella?

-Ha sido de las pocas veces en las que he escrito una canción y he pensado que la estaba cantando otra persona. Por lo general, componer es un sentimiento íntimo que hace que uno tenga un sentido patrimonial muy fuerte, es muy difícil desligarse de las canciones. Estaba componiendo una samba y realmente me estaba imaginando a Mercedes Sosa cantándola, supongo que habría tenido que ver que escuché muchas sambas de Mercedes Sosa mientras escribía este disco. Y porque ella es una referencia de la música latinoamericana por la sensibilidad que ella tiene, que es muy especial, sobre todo si la conoces en persona. Tiene una energía muy potente y un gran compromiso con su trabajo marcado por la coherencia que ha desarrollado a lo largo de toda su carrera. Me atreví, raro en mí, a mandarle una canción, la samba, para que la cantara conmigo y, la verdad, es que pude cumplir mi sueño.

-¿Se avecina algún nuevo proyecto con tu sello Pequod?

-Pues, de momento, no. Porque cada vez que me embarco en un proyecto es en cuerpo y alma, con mucha intensidad. Pero este sello nació con la idea de darle cuartelillo a la gente que empieza, así que tarde o temprano me embarcaré en la producción de un nuevo disco... aunque, de momento, tras la primera experiencia ha llegado este disco y no se cuando llegará el siguiente proyecto. No me gustaría dejar pasar mucho tiempo pero sí que necesito un poco de calma.

Link: http://www.noticiasdenavarra.com

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