domingo, 21 de octubre de 2007

He hecho un buen trabajo con la guitarra al hombro...

El cantautor español Ismael Serrano está en Argentina, promocionando su nuevo disco titulado “Sueños de un hombre que sueña despierto”. De ese trabajo, y de muchos otros temas, habló en exclusiva con LA GACETA. El amor, la política, el éxito y las historias que cuentan fueron parte de un extenso diálogo telefónico.

Ismael Serrano mira la nada, o el todo, recostado en una canoa en medio del agua. Así aparece en la portada de su nuevo disco, que en la cara interna tiene una frase de Aristóteles: “La esperanza es el sueño del hombre despierto”. Con esto, cierra la idea que quedó como título del trabajo, “Sueños de un hombre despierto”.

La imagen del CD lo muestra tranquilo, relajado, tal como parece estar cuando habla por teléfono con LA GACETA. Serrano no permite que las preguntas lleguen al final, y empieza a emitir las respuestas cuando tiene una idea de lo que se viene.

- Conocés bastante Tucumán...

- Es cierto, estuvimos en varias ocasiones y tenemos muchos amigos. También es cierto que los conciertos siempre fueron muy intensos, siempre hemos recibido el afecto de la gente, por eso siempre nos sentimos muy agradecidos; ojalá podamos volver. Yo he tenido la suerte de conocer este país a fondo, de recorrer ese interior que define a esta Argentina, que es un crisol de identidades. En ese sentido, he tenido el privilegio de viajar y de llegar con mi música al interior. He hecho un buen trabajo con la guitarra al hombro, que nos ha llevado hasta Tucumán más de una vez.

- Y ahora grabaste con una tucumana muy querida... (en referencia a Mercedes Sosa, en “Zamba del emigrante”).

-Bueno, Mercedes es una de las personas más queridas universalmente, porque es una referencia ineludible en la música latinoamericana y de la música en castellano, ¿no? Es respetada en todos los ámbitos de la música, no solamente porque le ha puesto la voz a la banda sonora de nuestras vidas sino porque, cuando luego la conoces, su entrega al oficio, la pasión con la que prepara las canciones, la dedicación, el trabajo de interiorización cuando va a grabar, a mí me ha supuesto una enseñanza, porque tiene una trayectoria muy larga y sigue investigando, sigue aprendiendo y educando; para mí ha sido la hostia, no sólo la colaboración, sino conocerla de cerca.

-Cantaste con quienes fueron tus ídolos, Silvio Rodríguez, Joan Manuel Serrat... ¿Esta era una cuenta pendiente?

- Lo que pasa es que me cuesta bastante acercarme a la gente a la que admiro, y creo que las colaboraciones de este tipo tienen que surgir de forma muy natural. Fue la canción la que me llevó hasta ella, fue el hecho de ponerme a escribir una zamba, que pretendía ser de ida y vuelta, la que me llevó hasta ella. Yo estaba escuchando zambas de Alfredo Zitarrosa y otras cantadas por ella, ¿no? Y mientras construía la armonía y la melodía, me aparecía la voz de Mercedes Sosa cantándola, la reconocí en la canción. Me atreví a mandársela con la esperanza de que se cumpliera ese sueño. Y se cumplió.

- ¿Cómo vivís esto de que se venda tanto tu disco, de tener tanto éxito...?

- La verdad es que no puedo decir que no me enorgullezca, pero el éxito es poder tener continuidad, seguir aprendiendo cosas, seguir viajando, que es lo mas difícil de la música: poder seguir. Esto me hace sentir un gran privilegiado.

-¿Cómo hacés para mantener ese éxito? Tu línea musical se mantiene fiel y coherente, y seguís creciendo.

- No sabría responder. Es cierto que ningún disco es rupturista respecto del otro, pero siempre trato de aportar algo nuevo; el aprendizaje, tratar de darle una vuelta de tuerca, nuevos temas que hablen sobre la realidad que a uno lo rodea. Yo le canto a todo lo que me emociona, y resulta que hay muchas cosas que me emocionan. Desde lo más cercano hasta lo que ocurre más en el horizonte, historias muy personales que se transforman en canciones, que son como mensajes dentro de la botella de un náufrago, que no tienen destinatario, que se lanzan con la esperanza de que alguien las encuentre y salga al rescate del náufrago. Cuando encuentran ese destinatario y salen al encuentro de la música, la verdad es que te sientes muy satisfecho y agradecido. Pero no sé cuál es el porqué. Como digo, trato de captar la evolución, incorporando nuevos sonidos, nuevos elementos, fiel a la música que atiende a la palabra, a la realidad. La forma de corresponder a la fidelidad de la gente es siendo fiel a uno mismo, ¿no? Y asumir con naturalidad el camino que uno está construyendo, porque la carrera de un cantautor no se basa en un hit radiofónico o mediático televisivo sino en una trayectoria que se va construyendo con el tiempo.

Link: http://www.lagaceta.com/vernotae.asp?id_nota=240145

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